Tips para dueños de propiedades en alquiler

Tener una propiedad para alquilar y obtener una renta puede ser una buena inversión, pero también puede resultar un terrible dolor de cabeza si el conocimiento del propietario con respecto a todo el proceso que involucra es escaso o inadecuado.

Con cualquier inversión se apareja un riesgo, pero dentro de las alternativas para invertir, la industria inmobiliaria es una gran opción. Informarse y asesorarse bien, ayuda a conformar un buen negocio obteniendo una ganancia interesante.

Estos son algunos detalles que te guiaran en el proceso de administración de propiedades en alquiler:

Adquiere propiedades que representen una inversión inteligente

Si estás pensando comprar una propiedad como inversión inmobiliaria debes elegir la correcta. ¿Cuál atraerá más a los inquilinos? ¿A qué público apunto y cuáles son las necesidades específicas de ese público? Las unidades “multi-familiares” son fáciles de administrar, pero los hogares de familia única pueden atraer inquilinos más estables, con ganas de establecer contratos de plazo mayor.

Un buen profesional inmobiliario te ayudara a investigar y revisar toda la información disponible sobre determinados barrios de interés, o asistirte en la búsqueda de propiedades adecuadas y en el cálculo del retorno de potenciales inversiones.

Asegúrate de conocer la legislación de propietario-inquilino

Podrás encontrarla online o consultar con cualquier amigo o conocido abogado. Estúdiala, compréndela y síguela al pie de la letra. Estas legislaciones cubren detalles como mantenimiento, avisos anticipados, depósitos de seguridad y procedimientos de desalojo. Puedes adjuntar en el contrato de alquiler un formulario que incluya requisitos o condiciones específicas, como que no se puede fumar o ingresar con mascotas, etc., y que, una vez que el inquilino lo firme, deja constancia de que fue notificado desde el inico.

Si alguna de las partes violara los acuerdos estipulados, se enfrentaría a importantes multas dependiendo de la gravedad de la violación.

Investiga a tus inquilinos

Solicita a tus potenciales inquilinos que provean copias de sus últimos recibos de sueldo e intenta acceder al Veraz para examinar su historial, a ver si tienen alguna causa abierta, por ejemplo.

También es buena idea pedir que el posible inquilino presente referencia de propietarios anteriores, para conocer qué experiencia tuvieron con el y si es una persona de fiar.

No tienes por qué aceptar al primer inquilino que se presente a consultar por la propiedad. Plantéate una cierta fecha para recibir todas las consultas que te interesen y luego utiliza algún sistema de puntaje para determinar cuál es el mejor candidato. Si estableces un precio de alquiler a precio del mercado o un poco inferior, atraerás más aspirantes, y con una bolsa más grande de interesados, seguramente aumenten tus probabilidades de encontrar un buen inquilino.

Deja constancia escrita de todo

Los contratos de alquiler orales de menos de un año pueden ser válidos pero nunca son una buena idea. Cada inquilino debería rellenar un formulario completo con su información personal y laboral, incluyendo referencias de empleadores, datos de contacto y de parientes cercanos en caso de emergencia. También deberías tener un acuerdo firmado en el que se detallen todos los puntos del arrendamiento. Muchos propietarios prefieren ir renovando el contrato mes a mes, para evitar problemas a la hora de dejar la propiedad por el motivo que fuera. Esto quizás sirva para los alquileres temporales, pero no es aconsejable en los alquileres de largo plazo. Al momento de entregar las llaves del departamento, entrégale a tu inquilino una lista del inventario que incluya meticulosamente todos y cada uno de los objetos qeu dejas en la vivienda, y una descripción exacta de la condición de las paredes, los pisos, los techos, las puertas, las ventanas y demás. Así, antes de dejar la propiedad, el inquilino se verá obligado a revisar cada punto del inventario y, de presentarse algún inconveniente, conversarlo con el propietario. En caso de que algo falte o se haya roto, puede cobrarse del depósito realizado al momento de ocupar la vivienda.

Sé bueno pero firme con tus inquilinos

Retener a los buenos inquilinos minimiza los problemas. El propietario debe mantener sus propiedades en buenas condiciones y efectuar un mantenimiento regular. Responder a las quejas o planteos de los inquilinos de manera rápida, justa y eficiente es parte del contrato implícito necesario para forjar una buena relación propietario-inquilino. Si surgen problemas vinculados con el inquilino o este busca conflicto, hay que sentarse a conversar y explicarle las consecuencias legales que tendrá su accionar. Por ejemplo, si paga tarde el alquiler, el propietario puede enviarle un aviso de desalojo avalado por la ley, acompañado de una carta explicando las razones del aviso.

Sé razonable con respecto a las mejoras de la propiedad

Mantener las viviendas limpias, cómodas, bien iluminadas e impecables es básico y fundamental. Una buena regla para guiarse es la siguiente: mantén tu vivienda de alquiler en las mismas condiciones en la que mantienes la propiedad en la que vives. Ofrecer un lugar peligroso para que otra persona viva es totalmente deshonesto. Por ende, reemplaza pisos en mal estado, pinta paredes descascaradas y asegúrate de que toda la ventilación de los ambientes funciona perfectamente.

Presupuesto para problemas

Las propiedades para alquilar requieren mayor involucramiento por parte del propietario que otro tipo de inversiones. Cuando adquieres bienes raíces debes asegurarte de tener suficiente tiempo y dinero para poder dedicarte a administrar el recurso y lidiar con problemas potenciales con respecto a mantenimiento, daños, vacantes, etc.

Sigue tus instintos

Si tienes dudas o te preocupa algún potencial inquilino, por las razones que sea, hazlo a un lado - no dejes que el miedo a dejar la propiedad vacante impacte en tu decisión. No permitas que el interesado te convenza de términos insensatos de arrendamiento como postergar el pago del depósito o permanecer en la unidad sin pagar por más de dos semanas.

Distingue la realidad de la ficción

No administres tus alquileres basándote en información que has recogido de fuentes poco fidedignas o potencialmente desinformadas; hay muchísima información falsa circulando, sobre todo en Internet. Tampoco te tomes atribuciones que no sabes si tienes, como por ejemplo, desalojar directamente a un inquilino. Quizás en algún sitio hayas leído que eso era legal, pero no lo es y puedes tener muchos problemas. En casos de este estilo, lo mejor es informarse con un profesional y recurrir a las autoridades correspondientes.

Protege tus intereses

No te olvides de asegurar la propiedad y todo lo que queda dentro, para quedarte tranquilo frente a potenciales denuncias de inquilinos. Un análisis de inversión realizado por un profesional inmobiliario muchas veces puede ayudar al propietario a determinar cuándo comienza a encarecerse el valor de una propiedad, para que sepas cuándo es un buen momento para vender.

A veces, las circunstancias de la vida obligan a los propietarios a abandonar el mercado. Si has mantenido tu propiedad en buen estado y puedes demostrar solvencia, deberías poder vender incluso en los peores momentos del mercado.